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  • “Nadie podrá asegurarnos un papel en la transformación de México si nosotros no luchamos por él”: Colosio

El arranque de los sexenios

Pudiéramos pensar que más de 30 millones de votos eran suficientes para hacer que, el ganador de las elecciones de pasado primero de julio, hoy presidente de la República, Andrés López Obrador, las tendría todas consigo en cuánto a percepción de la gente, sin embargo, no logró superar en aceptación como presidente Electo, ni a Vicente Fox Quesada, el de la primera alternancia, ni a su sucesor, Felipe Calderón Hinojosa, también del PAN.

Un estudio de opinión de la empresa de Roy Campos, que por cierto podría transformarse a partir de este mes de diciembre, de la misma manera que sucederá a infinidad personas, grupo, instituciones y desde luego empresas, hace ver que los ciudadanos del país estuvieron de acuerdo con el exgobernador de Guanajuato en un 80 por ciento, respecto a la forma en que se condujo en calidad de presidente Electo.

En tanto, el licenciado Calderón Hinojosa tuvo el 64 por ciento, mientras que, el nuevo presidente de la República, López Obrador, llegó al 62 por ciento y el licenciado Enrique Peña Nieto, se había quedado en el 56 por ciento, todos los meses que implicó trabajar con su grupo en espera de que llegase el tiempo de la toma de protesta ante el Congreso de la Unión.

Llama la atención que, el presidente saliente y el entrante tuvieron el mismo porcentaje, un 34, de desacuerdo sobre la forma en que se condujeron como Electos, mientras que, en ese mismo tenor, Fox Quesada tuvo un 14 por ciento de desacuerdo y Calderón Hinojosa el 27.

Tengamos presente que a éste último le sustituiría el priísta y quizá durante los meses de espera, se notó demasiado el golpeteo entre los equipos de ambos.

Mientras que el período de transición que acaba de terminar y tuvo un ligero porcentaje de desacuerdo para López Obrador, respecto a Peña Nieto con su antecesor, debido al desplazamiento casi total que el priísta tuvo que padecer, por la forma avasalladora en que se condujeron los del partido Regeneración Nacional, en su camino al Palacio Nacional.

Respecto a la credibilidad como presidente Electo, entre los últimos cuatro que han llegado al poder, las opiniones favorecieron al licenciado Fox Quesada, con casi 70 puntos a favor, mientras que, el nuevo presidente llegó con el 60 por ciento, por encima de Peña Nieto que llegó con el 46 por ciento y a Calderón Hinojosa que tuvo el 44 por ciento.

A un pregunta sobre el rumbo del país antes de la asunción del siguiente presidente, al concluir la primera alternancia en el 2006, un 40 por ciento pensaban que era el correcto y el 48 por ciento que era incorrecto, en el 2012 cuando terminaba el segundo gobierno del PAN el 33 por ciento dijo que se llevaba el rumbo correcto y el 58 por ciento creyó que era el incorrecto, pero, al terminar el sexenio del presidente Peña Nieto, solo el nueve por ciento creyó que el tumbo de la nación era el correcto y el 75 por ciento hizo ver que no era el adecuado.

Esto denota una gran diferencia entre la conclusión de las administraciones panistas con la priísta, influenciada por temas de lo más diverso, desde el asunto de la llamada Casa Blanca, lo de los estudiantes de una Norma del Estado de Guerrero, los escándalos de malos manejos y el golpeteo por las reformas constitucionales que muchos mexicanos invalidaron con su opinión y la movilización que llevaron a cabo en el sexenio que recién concluyó.

Una cosa más en materia de percepción por el cambio de sexenio, al asumir la presidencia de la República el licenciado Calderón Hinojosa, un 49 por ciento de las personas creyeron que mejoraría y un 37 por ciento que empeoraría, mientras que, con el exgobernador mexiquense, quienes opinaron dijeron en un 53 por ciento que México mejoraría y el 35 por ciento que empeoraría.

Además, con la llegada de López Obrador a Palacio Nacional, el ejercicio de opinión realizado por la empresa de Campo, indica que el 60 por ciento cree que mejorar a y sólo el 25 por ciento considera que empeorará.

Se trata de datos de percepción que vale la pena considerar, porque hay mucho de expectativa para el gobierno que inicia, sin embargo, se advierte con facilidad que, a pesar de que llega con la fuera electoral más amplia, representada por más de 30 millones de votos contra casi 20 millones obtenidos por Peña Nieto y cerca de 16 millones de Calderón, la verdad es que, las mediciones hacen ver que los mexicanos, a pesar de la algarabía por el triunfo de Regeneración Nacional, tienen su dudas y mantienen sólo la esperanza de que así suceda.

Fue en el inicio del sexenio foxista cuando las personas esperaban un cambio mayor en el sistema de gobierno, porque así lo manifestaron el 60 por ciento de las personas que fueron consultadas sobre ello, mientras que, al inicio del sexenio calderonista, solo el 37 por ciento dijo que lo habrá, casi 12 puntos menor que cuándo inició el peñismo, porque el 49 por ciento dijo que sería otro el sistema de gobierno y de personas.

La diferencia en puntos porcentuales entre éste último y la administración que inició el sábado pasado no es muy grande, apenas de cinco, porque, de los que dieron a conocer su perspectiva, el 54 por ciento consideraron que habrá cambio en la forma de coincidir la administración.

Hay otro factor que debemos de tomar en cuenta por el arranque del sexenio regeneracionista, este de la cuarta transformación y es la percepción de que, se cumplirán las promesas de campaña, con Calderón Hinojosa el 41 por ciento dijo que se cumplirían la mayor parte, con Peña Nieto el porcentaje aumento a un 45 por ciento, quizá por la estrategia usada en la campaña, que consistió en firmar ante Notario Público compromisos por cada entidad del país y desde luego en la Ciudad de México.

Respecto a la esperanza de que lo haga el tabasqueño López Obrador, el puntaje se eleva al 52 y tiene una cifra menor respecto a sus dos antecesores, en cuándo a que haya pocas posibilidades de que cumpla, pero, de cualquier manera, queda por arriba del 40 por ciento.

Los otros

Como protagonista el expriísta y neo regeneracionista, Eduardo Gatas Báez, llevó a cabo una marcha de unas cuantas cuadras, por la calle 17 de esta capital, para mostrar que hay grupos de ciudadanos en esta ciudad que están muy contentos por la llega a la Presidencia de la República de su líder, Andrés López Obrador.

Seguro que eso le caerá muy bien al Delegado de Delegados federales que habrá en Tamaulipas a partir de ya, José Ramón Gómez Leal y afianzará la posición que busca para ser funcionarios federales y desde allí seguir en su empeño de lograr la candidatura para ser alcalde de Victoria, que es, su sueño dorado o guinda.

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